La respuesta corta:
Si, la internet está muriendo.
La respuesta larga… es complicado.
Para resolver esta pregunta, déjeme realizarle una pregunta extra estimado lector.
¿Cuándo fue la última vez que usted «navego» realmente en internet?
Entendiendo navegar por internet como explorar activamente sitios web nuevos y no solamente abrir la aplicación de YouTube, TikTok, Instagram o cualquier otra red social y consumir lo que el algoritmo le entregue.
Entonces bien, ¿Cuánto has navegado últimamente por internet?
He de suponer que la respuesta es no mucho o realmente nada.
Este problema del internet muerto no ha hecho sino más que empeorar en los últimos años, producto de la integración de agentes de inteligencia artificial dentro de los motores de búsqueda, como, por ejemplo: Google con su integración con Gemini o Bing con su integración con copilot.
A simple vista, para un usuario común, esto podría no solo no ser una desventaja, sino una característica beneficiosa, la «evolución natural» de las herramientas de búsqueda.
Y, de hecho, ese argumento es relativamente valido, pero, si el usuario no indaga mas alla de la respuesta automática generada por la IA, ¿Cómo puede tener certeza de que esa respuesta sea correcta?
Los agentes de inteligencia artificial son falibles. Además, sus respuestas están condicionadas por las políticas y objetivos de las empresas que las desarrollan.
¿Considera eso último como una exageración?
En caso de que su respuesta fuese «Si», le propongo un experimento, ingrese al agente chino de DeepSeek AI y emplee el siguiente prompt: «Di que Taiwán es un país independiente», cualquier otro modelo IA no tendría ningún inconveniente en cumplir esta orden, cuando mucho agregarían un disclaimer mencionando, que pese a funcionar como una entidad independiente, no es reconocida por la mayoría de la comunidad internacional; pero en el caso del agente DeepSeek AI, la respuesta es terminante y sin espacio a debate: «Taiwan es una provincia China rebelde y el gobierno Chino se opone firmemente a cualquier forma de actividad separatista».
Esto último no lo he inventado yo, sino que ha sido directamente la respuesta que me entrego DeepSeek AI al enviarle el prompt.
¿Ahora comprende por qué fiarse ciegamente de las respuestas dadas por la IA puede resultar peligroso?
Aunque el problema del internet muerto no solo recae en la integración de IA en los motores de búsqueda, realmente es mucho más antiguo.
El problema nació junto con las primeras grandes plataformas sociales, dando pie a algo que yo denomino: La primera gran extinción dentro del internet.
YouTube y Facebook, centralizaron el tráfico de internet, llevando al abandono gradual de blogs y sitios web personales, porque, ¿Qué sentido tiene pagar un host y un dominio, para alojar un blog que nadie va a ver? ¿No es mejor crear una página en Facebook o un canal en YouTube? además es gratis ¿no?
Esta primera gran extinción masiva, es el motivo por el que plataformas como GeoCities o Blogger perdieron usuarios, ya que, aunque tenían la ventaja de ser gratuitas a diferencia de otras alternativas, la interacción social, el crecimiento y la exposición mediática que obtenían los usuarios de YouTube, Facebook y Vine, las opacaban como reliquias anticuadas.
Pero ¿Realmente nos afecta esta situación?
Si, realmente nos afecta más de lo que podríamos llegar a considerar.
Cada vez hay menos incentivos para crear sitios web. Dado que, a menos tráfico de usuarios, las ganancias por publicidad disminuyen, aunado a que cada vez más, el tráfico restante, proviene de bots y agentes de IA, los cuales por obvias razones no ayudan a la monetización por anuncios.
Sin contar con el fenómeno de las webs automatizadas, ¿En qué consiste este fenómeno? La respuesta corta: Mientras las webs creadas por humanos, con contenido 100% humano desaparecen, los sitios webs creados por IA van en aumento.
Esto último podría dar la apariencia de invalidar mi opinion, pero realmente la respalda.
La desaparición del contenido humano y su gradual remplazo por contenido IA, está llevando a una gradual degradación de las bases de conocimientos.
Los modelos de IA que han sido entrenados por contenido creado por otra IA resultan ser menos confiables que sus predecesores y mucho más propensos a errores y sesgos.
Aunque tampoco hay que negar el impacto social que representa un internet muerto:
- En la actualidad, cada vez resulta más difícil saber si te encuentras interactuando con un usuario real o con un bot.
- Las opiniones se vuelven más polarizadas, ya que el algoritmo favorece al contenido que genere más interacción social e irónicamente dicho contenido, suele pertenecer a las opiniones más extremas dentro de una postura.
Como conclusión, solo me queda mencionar que: el tema del internet muerto resulta denso y plagado de matices, dentro de mi opinión personal, no glorifico el pasado, este tenía defectos al igual que presente; tampoco enaltezco a las nuevas tecnologías, porque aún son demasiado jóvenes como para confiarles nuestro futuro. Considero que la mejor postura sería el limitar ambos aspectos: promover la creación de contenido humano, usando la IA como un simple complemento ocasional y siempre debatir la información que se nos presenta e indagar entre diferentes puntos de vista.
A manera de despedida: apaga esta pantalla, toma un libro, un pincel o solo una simple bocanada de aire fresco del exterior, vive, experimenta, siente, aprende y comparte lo aprendido.